Introducción
Los desastres o catástrofes se consideran como “aquel acontecimiento no habitual que, por su impacto en el sistema ecológico, desborda la capacidad de la comunidad afectada para poder hacer frente, con sus propios medios, a los efectos producidos”
1. Según la Real Academia Española (RAE), un desastre es un “suceso desgraciado que causa gran daño o destrucción” y una catástrofe es un “suceso desgraciado que altera gravemente el orden normal de las cosas
”2.
Este tipo de situaciones provocan en la población “crisis” y consecuencias como la propagación de enfermedades infectocontagiosas, lesiones (caídas, derrumbes, ahogamiento, contusiones, fracturas), daño psicológico y pérdidas de vidas
3. La “crisis” se define como un “estado temporal de trastorno y desorganización, caracterizado principalmente por la incapacidad del individuo para abordar situaciones particulares, utilizando métodos acostumbrados para la solución de problemas”. Se presentan en dos tipos
4:
- Crisis de maduración o evolutivas: Suceden en el paso de una etapa evolutiva a otra.
- Crisis situacionales: Son el resultado de causas o eventos externos.
Estos eventos, ya sean naturales, como terremotos, tifones, tsunamis o inundaciones, o provocados por el ser humano, como guerras, bioterrorismo o accidentes por radiación, generan crisis caracterizadas por desorganización temporal, afectación psicológica, lesiones físicas y aumento del riesgo de enfermedades infecciosas
5. La pandemia por COVID-19 representa un ejemplo paradigmático de crisis sanitaria global en el siglo XXI.
Desde la perspectiva de la salud pública, los desastres presentan una distribución mundial heterogénea, superan los recursos locales de adaptación y exigen respuestas integrales en todas sus fases
6. En este contexto, el rol de la enfermería es esencial.
El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) señaló en su Marco de Competencias de Enfermería de Desastres de 2009 el papel fundamental que desempeñan estos profesionales en los desastres
7. Las habilidades profesionales de la enfermera, además de las propias de la profesión, son la clasificación de víctimas, la observación, monitoreo, técnicas básicas de primeros auxilios, habilidades de comunicación y atención psicológica
5.
El presente trabajo analiza las intervenciones de enfermería en situaciones de crisis y desastres, identifica los factores de riesgo que afectan la salud mental de las personas expuestas a eventos catastróficos y destaca la importancia del cuidado integral como práctica promotora de la calidad y continuidad asistencial en contextos de emergencia.
Justificación
La intervención en crisis durante desastres naturales constituye un ámbito prioritario dentro de la práctica enfermera, dada la capacidad de los profesionales de enfermería para ofrecer cuidados integrales en contextos de alta vulnerabilidad.
Los desastres naturales generan alteraciones físicas, emocionales y sociales que exigen respuestas rápidas, coordinadas y centradas en la persona. Desde la perspectiva enfermera, la atención en crisis incluye no solo el tratamiento de lesiones y enfermedades, sino también la valoración y abordaje de las necesidades psicológicas de las víctimas. La enfermería desempeña un papel esencial en la gestión de recursos limitados, la prevención de enfermedades, la promoción de la salud y la educación sanitaria en comunidades afectadas. Asimismo, su intervención emocional contribuye a reducir el impacto del estrés postraumático y otros trastornos derivados del evento. El trabajo interdisciplinario con otros profesionales y entidades humanitarias permite garantizar una respuesta eficaz, digna y sostenible en el tiempo.
Reflexionar sobre experiencias recientes, como la DANA ocurrida en Valencia, resalta la importancia de fortalecer la formación en salud mental y en gestión de emergencias dentro del ámbito enfermero, con el objetivo de optimizar la calidad del cuidado en futuras situaciones de desastre.
Objetivos
Objetivo general
Analizar el rol de los profesionales de enfermería para abordar el área psicológica y de salud mental de las personas que se encuentran en situaciones de catástrofes con el fin de ofrecer ayuda a las víctimas para recobrar su nivel de funcionamiento previo al momento estresante.
Objetivos específicos
1. Conceptualizar las situaciones de crisis y catástrofe.
2. Identificar los factores de riesgo de alteración de la salud mental de las personas que han vivido situaciones catastróficas.
3. Determinar el rol de las enfermeras y enfermeros en situaciones de intervención en crisis, desastres y catástrofes.
Marco conceptual
Conceptualización
Durante la era napoleónica surgen los primeros registros de gestión de desastre y trauma en la guerra. A su vez, el concepto de triaje fue perfeccionado en 1790 por el barón Dominique Jean Larrey. Este fue el cirujano de la guardia imperial de Napoleón, el cual realizó un cambio de perspectiva en la manera de brindar atención a las víctimas de guerra; sugirió que la atención debería prestarse antes de que finalizaran las batallas
7. En cuanto a la manera en la que se establecían y organizaban las urgencias según su tipo de grado, dio como resultado un mayor número de supervivientes. No obstante, no apareció hasta principios del siglo XX, con la medicina moderna adyacente a la revolución industrial, el concepto de medicina y enfermería de desastres
7. Por ello, se podría decir que el origen de la medicina en desastres fue de carácter militar.
La función que desempeñan los militares sigue siendo clave en la respuesta a los desastres desde el punto de vista de la práctica moderna, ya que estos tienen la capacidad de responder rápidamente y de reunir a muchas personas, equipos y suministros en un corto periodo de tiempo cuando sucede un desastre
7.
Tras formarse la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 1945, se elevó la ayuda humanitaria internacional y, como resultado, comenzaron a crearse las organizaciones no gubernamentales (ONG). Consecuentemente, pudieron hacer frente a esas barreras y seguir prestando esa atención tan imprescindible en poblaciones vulnerables
7.
En las últimas décadas ha habido una evolución respecto a la prevención, planificación y reducción de riesgos según el Marco de Hyogo (2005-2015). Ahora mismo, el más actual es el Marco de Sendai (2015-2030); este fue creado para plantear una forma de reducir el riesgo de desastres apoyada por la AMS, Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud (OMS)
7.
A inicios del siglo XX, las que formaban a enfermeras y cuidaban a los enfermos eran las órdenes religiosas. Por lo que, a lo largo de la historia, se ha podido observar cómo el rol de la mujer se hizo más presente e incluso incrementándose en la sociedad el estatus y derechos. Evolucionando así la profesión hasta nuestros días
7. Originalmente, el papel de la enfermería se basaba en el cuidado de los pacientes, aseo, cura de heridas, nutrición y eliminación, enlazándose a algunas más actuales como evaluar, implementar y evaluar críticamente la atención. La demanda de esa atención fue equivalente a los retos que se fueron dando. Un ejemplo de ello fue la pandemia del COVID-19, en la que las enfermeras fueron capaces de hacer frente y adaptarse a este reto y dar respuesta al desastre sin importar su especialidad
7.
El concepto de enfermería en desastres se ha dado equivalentemente a como se ha ido desarrollando la profesión enfermera
7. La historia de la enfermería necesita adoptar un punto de vista crítico para dar valor a momentos como las crisis de identidad, discursos políticos, luchas por la igualdad y reconocimiento de su valor. El trabajo por el respeto y el estatus de la profesión en la práctica moderna, junto a cómo la enfermera adopta un rol multidisciplinar, fue determinante en la forma de desarrollo de una especialidad como la de desastres
7.
Los expertos resaltaron algunos de los riesgos tras la DANA que afectaron a la salud, como la gastroenteritis, el tétanos y, sobre todo, problemas psicológicos. También preocupó la realidad en pacientes crónicos que tuvieron que interrumpir sus tratamientos por el desastre
8.
Un testimonio es el de Lidia, una enfermera de Sagunto que ayudó a los afectados por la DANA en Paiporta, una de las zonas más afectadas.
“Cortes, heridas, barro en los ojos, sueros y hasta un ataque epiléptico” son varias de las situaciones con las que Lidia se encontró en el centro de salud móvil que creó en la calle. La enfermera testificó: “Nos iremos cuando esto acabe” 8.
Esta frase de nuestra compañera resalta la capacidad de ayuda y la empatía del personal de enfermería, que, ante la adversidad, se pone al servicio de la sociedad, para sacarla adelante a través del “cuidado”.
Epidemiología
Según la OMS, las personas que sufren situaciones de crisis manifiestan de algún modo malestar psicológico que se va reduciendo con el tiempo
9. Por lo que se ha concluido que “1 de cada 5 personas que ha vivido bajo un conflicto bélico o violento en algún momento de los 10 años previos padece depresión, ansiedad, trastorno por estrés postraumático, trastorno bipolar o esquizofrenia”
9. Durante las emergencias, las personas con trastornos mentales graves son más frágiles e indefensas, por lo que necesitan una atención psicológica de calidad.
A nivel internacional se ha consensuado la necesidad de ofrecer estos servicios desde el nivel básico hasta la clínica, poniéndose en práctica los recursos que satisfagan las necesidades de las personas que poseen problemas críticos de salud mental
9. Analizando los datos de las catástrofes, hay mayor prevalencia de patología mental en desastres naturales que por los causados por el hombre
10. El uso sistemático y flexible de los conocimientos y habilidades relacionadas con los desastres y la cooperación con equipos multidisciplinares, desde antes hasta después del desastre, reduce los riesgos de salud y los daños mortales causados por estos
11.
Las enfermeras proporcionan cuidados como socorristas, agentes de detección, proveedores y coordinadores de atención y servicios, proveedores de información, educación y consejeras
11.
Entre los grupos vulnerables más afectados se encuentran los ancianos, niños y personas que lo perdieron todo en el desastre natural. Cabe mencionar que el daño psicológico fue más duradero en personas que residían en el lugar de la catástrofe
10. Por lo tanto, entre las complicaciones más prevalentes en la catástrofe están el trastorno por estrés postraumático (TEPT), la depresión y trastornos de ansiedad. Respecto a la incidencia según el sexo, el TEPT es más frecuente en hombres junto con los grupos vulnerables ya mencionados. Por otro lado, la depresión y los trastornos de ansiedad son más prevalentes en mujeres.
En cuanto al tipo de consumo de sustancias, los hombres preferentemente destacan en abuso de alcohol y cannabis. En cambio, en las mujeres predomina el exceso de toma de fármacos
10.
Los efectos psicológicos a largo plazo son alarmantes; por ello es esencial que, en situaciones de desastre, se ofrezcan servicios de atención sanitaria adaptados a las necesidades de la comunidad. Implementar métodos preventivos no solo reduce el impacto de estos eventos, sino que también fortalece la resiliencia en la población vulnerable
3.
Una crisis psicológica ocurre cuando una persona no puede afrontar de forma habitual un evento traumático, como sucede en los desastres naturales
12. Estos eventos pueden desencadenar un trastorno llamado Desorden de Estrés Agudo (ASD), caracterizado por miedo intenso, impotencia y horror, así como síntomas como desconexión emocional, amnesia y desorientación
12.
Las personas afectadas pueden sentirse ansiosas, irritables, desesperadas o tener dificultades para concentrarse. También pueden experimentar recuerdos persistentes del trauma, evitar personas o lugares que lo recuerden y sentir culpa por sobrevivir o no haber ayudado a otros. El tratamiento temprano puede reducir o eliminar estos síntomas en 30 días. Si no se trata, el trastorno puede evolucionar en desorden de estrés postraumático (PTSD) si persiste entre uno y tres meses o en desorden de estrés postraumático crónico (CPTSD) si dura más de tres meses
12.
Las enfermeras desempeñan un rol fundamental en la intervención, brindando apoyo emocional, ayudando a reorganizar la rutina del paciente y ofreciendo un espacio seguro para hablar del trauma. El objetivo es que el paciente recupere su nivel de funcionamiento previo y pueda afrontar su nueva realidad
12.
Aunque al principio puede resultar doloroso hablar sobre el trauma, muchas personas experimentan un alivio significativo y una reducción de los síntomas al expresar sus emociones. Esto se facilita al invitar al paciente a compartir su experiencia, ayudarle a tomar distancia del evento, reconocer y organizar sus sentimientos, y abordar problemas prácticos e inmediatos derivados de la crisis
12.
Durante este proceso, se observan patrones comunes en los pacientes
12:
- Pacientes agobiados por la emoción: Tienen dificultad para expresarse debido a la intensidad emocional. En estos casos, la enfermera debe ofrecer un lugar tranquilo, permitirles calmarse y darles tiempo antes de hablar sobre el evento.
- Pacientes sin emociones visibles: Algunos relatan el trauma sin mostrar emociones. La enfermera puede sugerir sentimientos comunes en estas situaciones y preguntar si hay emociones no expresadas. Es importante respetar este mecanismo de defensa, ya que la desconexión emocional puede ser una forma de protección frente al dolor.
- Culpa por sobrevivir: Es frecuente que los sobrevivientes se sientan culpables por haber vivido cuando otros no. El consejero debe estar atento a posibles signos de suicidio, facilitar el proceso de duelo e invitar al paciente a reflexionar sobre si el ser querido hubiera querido que él sufriera por sobrevivir.
- Sentimientos de responsabilidad por el desastre: Algunos creen que pudieron haber evitado la tragedia o salvado a otros. El profesional debe ayudarles a comprender que los desastres naturales escapan al control humano y enfocar sus emociones hacia el duelo.
- Permitir que el paciente repita su historia varias veces resulta útil, ya que puede ayudar a elaborar el trauma y liberar emociones. La enfermera debe propiciar un espacio seguro, libre de juicios, para este proceso.
Tanto adultos como niños en crisis pueden presentar diagnósticos previos, como depresión, psicosis, compulsiones, adicciones o discapacidades. Es común que estas condiciones se agraven durante una crisis. No obstante, con una intervención adecuada, los pacientes pueden adaptarse a su nueva realidad y recuperar su funcionamiento previo
12.
Materiales y métodos
Se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica para resaltar el rol que tiene la enfermera en los desastres naturales. Para la realización de esta revisión, en primer lugar, se ha identificado el problema a tratar a través de la siguiente pregunta de investigación PICO (“
Patient”, “
Intervention”, “
Comparation”, “
Outcome”) (Tabla 1): ¿Cómo la enfermera puede asistir en la salud mental de las personas que han sufrido una catástrofe?
El trabajo fue realizado a través de una búsqueda bibliográfica desde noviembre de 2024 hasta abril de 2025. Se utilizaron las siguientes bases de datos como fuentes de información: PubMed y SciELO. Asimismo, se llevaron a cabo búsquedas en bola de nieve de información complementaria a través de páginas webs oficiales de organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS), Real Academia Española (RAE) y el periódico El PAÍS. De esta misma forma se han añadido datos de un libro y dos artículos que resultaron de mi interés. Para las referencias bibliográficas se utilizó el estilo Vancouver.

Criterios de inclusión
Se han seleccionado únicamente artículos a texto completo de libre acceso en inglés y español.
Criterios de exclusión
Se han descartado artículos que para acceder al texto completo requerían un importe económico; a su vez, ha supuesto una limitación en el estudio.
Se han excluido artículos publicados en más de 25 años, a excepción de un artículo.
Estrategia de búsqueda bibliográfica
Se utilizó para la estrategia de búsqueda descriptores recogidos en el tesauro de la
National Library of Medicine de Estados Unidos (MeSH,
Medical Subject Headings) y de la Biblioteca Virtual de Salud (DeCS, Descriptores en Ciencias de la Salud) (Tabla 2).

A su vez, se realizó una búsqueda en la base de datos Cochrane, MEDLINE, EBSCO, Enferteca, sin obtención de resultados concluyentes y de interés.
Para restringir la búsqueda, se utilizó la combinación con el operador booleano AND. Los booleanos OR y NOT no fueron utilizados. En la búsqueda se combinaron los descriptores de la salud y booleano en función de la base de datos, teniendo en cuenta los criterios utilizados.
Los resultados obtenidos y los artículos seleccionados se representan en las tablas siguientes (Tablas 3 y 4).
A continuación, en el diagrama, se pueden observar los diferentes criterios de elegibilidad que se han tenido en cuenta a través del análisis de lectura crítica, para llegar a los artículos que finalmente fueron seleccionados. Consecuentemente, constituyen la base de este trabajo 19 artículos.

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Resultados
Definición de crisis y categorías de crisis
La crisis se define como una alteración significativa del equilibrio psicológico de una persona frente a un evento estresante o inesperado que excede sus mecanismos habituales de afrontamiento. Caplan la describe como una situación que genera desequilibrio psicológico que el individuo no puede resolver con sus recursos habituales, mientras que Roberts la concibe como una interrupción aguda de la homeostasis psicológica acompañada de angustia y deterioro funcional
13. Los factores desencadenantes suelen ser pérdidas, separaciones, duelos o eventos traumáticos que provocan incapacidad para adaptarse a la nueva realidad. Los signos incluyen alteraciones del estado de ánimo, agitación, aislamiento, comportamientos autodestructivos y pérdida de contacto con la realidad
13. Existen tres categorías principales de crisis: la maduracional o de desarrollo, propia de etapas vitales previsibles como la adolescencia o la muerte; la situacional, causada por eventos inesperados como enfermedades, divorcios o desempleo; y la social o adventicia, derivada de desastres naturales o situaciones colectivas imprevisibles
13. El proceso de crisis suele evolucionar en cuatro fases
13:
• Fase 1: Estrés y ansiedad normal.
• Fase 2: Aumenta el nivel de ansiedad.
• Fase 3: Nivel severo de estrés y ansiedad.
• Fase 4: Crisis o punto crítico de ruptura
La persona puede experimentar pérdida del control emocional y riesgo de autolesión o violencia.
La intervención enfermera en este contexto se orienta a la evaluación integral del paciente, identificación de recursos de afrontamiento y acompañamiento terapéutico durante todo el proceso
13.
La enfermería e intervención en crisis
La crisis representa la incapacidad de un individuo para afrontar eficazmente un factor estresante, y la intervención enfermera busca restaurar la funcionalidad, disminuir riesgos y promover el uso de recursos personales y sociales
13. La duración de una crisis suele ser limitada, y la respuesta del personal de enfermería resulta decisiva para restablecer el equilibrio emocional y funcional. Durante las fases iniciales (1 y 2), el lenguaje terapéutico y la comunicación empática son fundamentales para reducir la tensión y favorecer la expresión emocional
13. En la fase 3, donde predominan la labilidad emocional y la pérdida de control, la enfermera debe garantizar la seguridad propia y de los demás, establecer límites claros y orientar la conducta del paciente sin adoptar actitudes punitivas. En la fase 4, el objetivo es asegurar un entorno seguro, evitar la confrontación y, si es necesario, aplicar restricciones físicas o farmacológicas conforme a las políticas institucionales
13.
Las estrategias de apoyo incluyen recursos comunitarios como líneas directas de crisis, la Cruz Roja y redes de salud mental. Asimismo, la enfermería desempeña un papel esencial en intervenciones psicológicas tras el desastre, como la atención en crisis, la psicoeducación, el debriefing, el defusing y los primeros auxilios psicológicos (PAP)
14,15.
Entre las actividades principales destacan proporcionar un ambiente de apoyo, evitar falsas esperanzas, asegurar la protección física, favorecer[color=rgb(255, 0, 0)] [/color]la expresión emocional y conectar al paciente con redes de apoyo comunitario
16.
Entre los cuidados de las enfermeras, se encuentra una de las intervenciones (NIC) que se denomina Intervención en caso de crisis (6160). Esta se define como “
utilización de asesoramiento a corto plazo para ayudar al paciente a afrontar una crisis y retomar un estado de funcionamiento mejor o igual al estado previo a la crisis”
17.
Fases de actuación en desastres
La respuesta enfermera ante catástrofes se organiza en tres momentos: antes, durante y después de la crisis
18. Antes del evento, se promueve la educación, la planificación y los simulacros; durante la crisis, se realiza el triaje, la atención inmediata y la coordinación interprofesional; y en la etapa posterior, se priorizan la rehabilitación y la atención psicológica prolongada
14. El triaje constituye una herramienta esencial para clasificar víctimas según la gravedad de sus lesiones
14.
El sistema START (
Simple Triage and Rapid Treatment) utiliza criterios de respiración, circulación y conciencia para asignar prioridades codificadas por colores: rojo, amarillo, verde y negro
14. Otras metodologías empleadas son el SHORT, MRCC y METTAG, todas diseñadas para evaluar rápidamente la situación y optimizar los recursos disponibles. Entre las funciones de enfermería destacan la valoración integral del lesionado, la clasificación de pacientes, el soporte vital básico y avanzado, la coordinación de equipos y la evaluación emocional, donde la intervención en crisis cobra especial relevancia
14.
Habilidades y prácticas de enfermería en desastres naturales
Las competencias enfermeras en situaciones de desastre incluyen tanto habilidades técnicas como psicológicas. En desastres naturales como terremotos, tifones o tsunamis, las intervenciones prioritarias comprenden el triaje, los primeros auxilios, el control de infecciones, la estabilización del shock y el apoyo psicológico postevento
5,11.
En emergencias biológicas como la pandemia de COVID-19, se destacan el manejo de equipos médicos avanzados, la protección del personal y el soporte respiratorio
5. En los desastres provocados por el ser humano, como la radiación, el bioterrorismo o la guerra, el personal de enfermería requiere formación en descontaminación, control de infecciones, anestesia de emergencia y atención de trauma grave
5. Estas habilidades garantizan una respuesta rápida, segura y humanitaria en escenarios de alta complejidad.
Cuidados de enfermería
Los cuidados enfermeros en desastres naturales se estructuran en cuatro niveles: atención inmediata, cuidados intermedios, atención psicosocial y cuidado ético
11. Durante la atención inmediata, las acciones se centran en la reanimación cardiopulmonar, el control de hemorragias, la estabilización del shock y la priorización de víctimas. En la fase intermedia, se aplican técnicas como el vendaje y desbridamiento, mientras se refuerza el apoyo a grupos vulnerables como niños y adultos mayores. La atención psicosocial busca prevenir el estrés postraumático mediante el apoyo emocional y espiritual, así como programas de autocuidado para el personal de salud. El cuidado ético exige respeto a la privacidad y confidencialidad del paciente, promoviendo una atención equitativa y humanitaria. En cuanto a la gestión del cuidado, la coordinación interinstitucional, el trabajo en equipo y la capacitación continua son esenciales para garantizar una respuesta eficaz ante emergencias
11.
Teoría del cuidado crítico de Falk-Rafael
3
La teoría del cuidado crítico de Falk-Rafael concibe la enfermería como una práctica de justicia social que integra la salud individual con los determinantes sociopolíticos
3. Inspirada en Jean Watson, Florence Nightingale y las teorías feministas críticas, propone una visión integral que considera el autocuidado, la empatía y la conexión interpersonal como pilares del bienestar.
El concepto de traumas superpuestos plantea que los desastres y las crisis afectan simultáneamente al individuo y a la comunidad, requiriendo respuestas compasivas y transformadoras.
El autocuidado de la enfermera es esencial para sostener la práctica profesional; la escritura reflexiva y la autoconciencia fortalecen la resiliencia emocional
3. La relación de ayuda se construye mediante comunicación empática, escucha activa y creación de un entorno seguro.
Finalmente, los conceptos de “ser” y “saber” en enfermería enfatizan la unión del conocimiento técnico con la sensibilidad humana, orientando la práctica hacia la dignidad, la equidad y la salud integral de las comunidades afectadas.
El personal de enfermería desempeña un papel fundamental en la promoción, mantenimiento y recuperación de la salud mediante la aplicación de conocimientos en administración, investigación, servicio y docencia. A través del proceso de atención de enfermería —que comprende las etapas de valoración, diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación—, los profesionales buscan satisfacer las necesidades de salud de la población mediante intervenciones educativas y de cuidado
19. En contextos de desastres naturales, su participación resulta esencial antes, durante y después del evento, ya que planifican, implementan y evalúan acciones orientadas a garantizar una atención sanitaria eficaz, oportuna y de calidad.
Discusión
La presente revisión bibliográfica pone de manifiesto el papel esencial de la enfermería en contextos de desastre. No obstante, una de las principales limitaciones encontradas durante el desarrollo del trabajo ha sido la escasa disponibilidad de literatura científica centrada específicamente en este ámbito. Esta carencia contribuye a que, en muchas ocasiones, las enfermeras se sientan insuficientemente preparadas para actuar de forma adecuada ante situaciones de crisis. Esto evidencia la necesidad de fortalecer la formación del personal de enfermería en el manejo de emergencias y catástrofes.
En este sentido, se hace imprescindible el diseño e implementación de programas educativos y de capacitación que refuercen la preparación profesional y reduzcan las desigualdades globales en la atención
5. La formación debe estar orientada a las características específicas de cada tipo de desastre, con el objetivo de mejorar tanto la competencia como la efectividad en la respuesta.
Según la OMS, en contextos de emergencia resulta prioritario proporcionar una asistencia básica previa a la atención clínica, la cual debe estar a cargo de profesionales de enfermería. Para ello, se utilizan herramientas como los PAP, los servicios clínicos básicos de salud mental y las intervenciones psicológicas. Proteger y promover los derechos de las personas en situaciones de emergencia humanitaria requiere un seguimiento apropiado y un apoyo constante
9.
Resulta fundamental la importancia de las prácticas clínicas, así como de la gestión y coordinación de la atención, como pilares fundamentales para una respuesta eficaz ante catástrofes como los terremotos. La Organización Panamericana de Salud (OPS) y la OMS recomiendan aumentar la presencia de enfermeras con práctica avanzada para atender adecuadamente las necesidades sanitarias en estos contextos. Dada la complejidad de estos entornos, que suponen importantes retos físicos y emocionales tanto para los pacientes como para los profesionales, se destaca la necesidad de que las enfermeras desarrollen habilidades de adaptabilidad, atención psicológica avanzada, sensibilidad ética y respeto hacia la diversidad cultural. Además, es crucial establecer protocolos de emergencia definidos, fomentar la colaboración interdisciplinaria y asegurar una atención equitativa para los grupos más vulnerables
11.
Por su parte, Falk Rafael plantea que la enfermería debe adoptar un enfoque holístico, que contemple tanto el cuidado físico como el emocional, basado en la teoría del cuidado crítico. Esta perspectiva contribuye significativamente a mejorar la preparación y efectividad de la respuesta ante desastres
3.
Del mismo modo, la gestión sanitaria debe contemplar todas las fases del desastre, desde la planificación hasta la recuperación a largo plazo, integrando a todos los actores involucrados. Resulta esencial reforzar la formación en primeros auxilios psicológicos y en la protección de los derechos de las personas más vulnerables. Asimismo, la optimización de los protocolos de triaje y la formación continua del personal de enfermería son elementos clave para asegurar una respuesta eficaz
14.
Finalmente, el conocimiento y la aplicación del Crecimiento Postraumático (CPT) por parte del personal de enfermería tras una catástrofe pueden facilitar el proceso de recuperación de las víctimas, ayudándolas a superar el trauma y promoviendo una rehabilitación sostenible. Una preparación multidisciplinaria, junto con un enfoque holístico del cuidado, se presenta como un recurso imprescindible para mitigar los efectos de los desastres y favorecer una recuperación efectiva de las comunidades afectadas
16.
Conclusiones
Las crisis y desastres naturales provocan graves consecuencias emocionales y físicas que alteran la vida de las personas, por lo que es esencial identificar a los afectados tempranamente y brindar apoyo continuo para facilitar su recuperación. Los grupos más vulnerables incluyen mujeres, personas mayores, niños, individuos con discapacidad, enfermedades crónicas o antecedentes de problemas mentales, quienes requieren atención adaptada a sus necesidades. En estas situaciones, las enfermeras desempeñan un papel clave mediante un enfoque sistemático que abarca la prevención, respuesta y recuperación, garantizando cuidados de calidad y una respuesta efectiva ante las catástrofes.
Financiación
No se recibió financiación para la investigación, autoría y/o publicación de este artículo.
Contribución de autoría
SVT: concepción, desarrollo, análisis y revisión del manuscrito. Aprobó la versión final para su publicación.
Conflicto de intereses
No se identificó ningún conflicto de interés comercial, financiero o personal para la investigación, autoría y/o publicación de este artículo.
Uso de inteligencia artificial
No se utilizaron herramientas de inteligencia artificial en la redacción, análisis, interpretación o revisión de este artículo.
Referencias
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