Artículo de revisión
Vol. 8 | Núm. 43 (Junio - Noviembre)
22 min
El rostro humano de la Unidad de Cuidados Intensivos: la práctica enfermera en el paciente crítico
Correspondencia:
Recepción:
15/06/2025
Aceptación:
18/04/2026
Publicación:
01/06/2026
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Resumen (ES)
La humanización es un factor determinante en la práctica enfermera, especialmente en lo que respecta a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). El objetivo principal de este trabajo es describir el impacto de las prácticas humanas de los cuidados de enfermería en el paciente crítico. Tras la revisión de diversas bases de datos, se determina la metodología de acuerdo con el método PRISMA. El trato recibido por el personal sanitario debe basarse en la empatía, el respeto y la dignidad. Es fundamental garantizar un entorno que favorezca el bienestar de la persona y su acompañante, atendiendo a las condiciones físicas, emocionales y ambientales. Para proporcionar un cuidado de calidad, es necesario analizar y valorar las experiencias por parte de los agentes involucrados (paciente, familia y profesionales de enfermería). Esto permitirá desarrollar una atención personal basada en la evidencia. Comprender los cuidados críticos actuales permite reflexionar sobre esta práctica y sus posibles barreras, proponiendo nuevas alternativas centradas en la persona. Los estudios de investigación referentes a este aspecto son necesarios para continuar progresando en el camino de la humanización.
Palabras clave (ES):
Resumen (EN)
Humanization is a determining factor in nursing practice, especially in the Intensive Care Unit (ICU). The main objective of this work is to describe the impact of humanistic nursing care practices on critically ill patients. After reviewing various databases, the methodology was determined according to the PRISMA approach. The treatment received from healthcare staff must be based on empathy, respect, and dignity. It is essential to guarantee an environment that promotes the well-being of the patient and their companion, taking into account physical, emotional, and environmental conditions. To provide quality care, it is necessary to analyze and evaluate the experiences of all stakeholders (patient, family, and nursing professionals). This will allow for the development of personalized, evidence-based care. Understanding current critical care practices allows us to reflect on this practice and its potential barriers, proposing new, person-centered alternatives. Research studies on this aspect are necessary to continue progressing toward humanization.
Palabras clave (EN):
Introducción
Según la Real Academia Española (RAE), el concepto “humanizar” se define como “hacer humano, familiar y afable a algo o a alguien”. Este término resulta fundamental en el ámbito de las relaciones entre individuos1.
En la práctica sanitaria, concretamente ligada a la enfermería, es un enfoque holístico que centra su atención en el cuidado del ser humano, considerando no solo sus necesidades físicas y clínicas, sino también los aspectos emocionales, sociales y culturales o la relación con el entorno2. A su vez, supone un abordaje completo e integral del sujeto, lo cual queda recogido en el Código Deontológico Enfermero. De este modo, es de vital importancia reconocer y respetar su individualidad, atendiendo a sus valores, creencias y derechos. Además, es necesario que los profesionales cuenten con una formación tanto sanitaria como antropológica, abogando por lograr el cuidado del enfermo desde una perspectiva científica y rigurosa, así como empática y comprensiva3.
Desde los orígenes de la humanidad, los cuidados han desempeñado un papel fundamental en la supervivencia y la evolución de las sociedades. Esta capacidad y sentimiento de empatía hacia los demás fue fundamental en el desarrollo humano4. Estos instintos sociales se han ido complejizando a lo largo del tiempo. Por tanto, apareció la profesión enfermera cuya finalidad es la atención a las personas5.
Dentro del marco de la enfermería, este Trabajo Fin de Grado (TFG) centra su atención en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Esta se define como una organización en la que diversos profesionales sanitarios forman un equipo multidisciplinar en un espacio específico del hospital. La medicina crítica es una especialidad que se complementa con otras, tanto clínicas como quirúrgicas. Esta lleva a cabo la atención de pacientes en estado crítico o con riesgo de desarrollarlo6.
Justificación
El motivo de elección de este TFG se basa en el interés por la UCI y la importancia del rol enfermero. La posibilidad de haber realizado un periodo formativo en este servicio me ha permitido conocer el funcionamiento, la organización y el trato con el paciente crítico, así como con sus familiares. Esta experiencia ha sido esencial para la búsqueda bibliográfica y el planteamiento en cuanto a la estructura del estudio. La finalidad será resaltar la importancia de la humanización en el ámbito de la enfermería en relación a la mejora de la perspectiva del paciente, la percepción de los acompañantes y la calidad de los cuidados. Se pretende contribuir a una reflexión crítica y constructiva sobre la relevancia de equilibrar el uso de la tecnología y la atención humanizada en los cuidados intensivos, situando al paciente como eje central.
Objetivos
Objetivo principal
- Describir el impacto de las prácticas de humanización de los cuidados de enfermería del paciente en la UCI.
Objetivos secundarios
- Identificar las barreras que obstaculizan la humanización en la UCI.
- Describir la experiencia de los pacientes, los familiares y los profesionales sanitarios en la UCI.
- Promover un modelo de atención centrado tanto en el paciente crítico como en la familia atendiendo a sus necesidades.
Metodología
Para el desarrollo de esta revisión bibliográfica, fundamentalmente se ha aplicado el método PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic reviews and Meta-Analyses). Este procedimiento se basa en una investigación sistemática para documentar las publicaciones más relevantes en un marco de tiempo de cinco años previos. También se establecen las palabras clave en función de los términos recogidos en los Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS) y Medical Subject Headings (MeSH). Seguidamente, se inicia la búsqueda de documentos en bases de datos científicas. La gran mayoría de los estudios encontrados correspondían a la lengua anglosajona, hallando también textos en castellano. Asimismo, se ha empleado la aplicación Mendeley para la gestión de referencias bibliográficas.
Resultados
Modelo asistencial basado en el paciente
Comunicación
La comunicación es un proceso complejo y cambiante que implica el intercambio de información verbal y no verbal, así como la expresión de necesidades y sentimientos. En lo que respecta al TFG, esta es determinante en la relación terapéutica entre el profesional de enfermería y el paciente7.
Los mensajes verbales y no verbales son fundamentales para la comunicación; sin embargo, pueden contradecirse. La comunicación no verbal, como el contacto ocular, la expresión facial o gesticular, presenta una función principal debido a que gran parte de los pacientes no pueden expresarse a través de palabras por su condición clínica. Existen diversas ayudas para la transmisión de información, como tableros de comunicación con pictogramas, válvulas de habla para traqueotomía o lápiz y papel8. Se incluye un pictograma para su uso en esta unidad (Figura 1).
Figura 1. Pictograma Unidad de Cuidados Intensivos. Elaboración propia.
Síndrome post-cuidados intensivos
Los avances tecnológicos de la UCI han aumentado la tasa de supervivencia y la esperanza de vida de los enfermos en estado crítico. Durante su estancia en esta unidad se identifica un riesgo de padecer el síndrome postcuidados intensivos, que son una serie de complicaciones físicas, psíquicas y/o cognitivas9. Su abordaje debe ser llevado a cabo por fisioterapeutas, rehabilitadores, enfermeras y psicólogos que evalúen y comprendan cada uno de los componentes2. Resulta imprescindible su prevención y su temprana detección con el fin de iniciar el tratamiento para disminuir las secuelas. En cuanto a la prevalencia, se estima que en torno al 25% de los pacientes lo padecen. Tras el alta se aconseja un seguimiento que incluya una valoración exhaustiva del mismo9.
Adecuación del esfuerzo terapéutico
Atendiendo a los resultados obtenidos a partir de diferentes estudios, entre un 10% y un 30% de los pacientes fallecidos en la UCI manifiestan el deseo de adecuar las medidas terapéuticas, anteriormente conocido como limitación del esfuerzo terapéutico o del tratamiento de soporte vital. Este concepto corresponde a una decisión deliberada por parte del paciente sobre la no implementación o la retirada de medidas con fines terapéuticos. De esta manera, incluye aspectos como la no reanimación cardiopulmonar, la negación de iniciar nuevos planes terapéuticos o el retiro de otros ya iniciados, como la ventilación mecánica. Esta decisión puede aparecer desarrollada de manera explícita en el documento de voluntades anticipadas, también conocido como testamento vital o instrucciones previas10.
Su principal aplicación se basa en proporcionar un final de vida digno y paliar el dolor del enfermo. El equipo empleará medidas tanto farmacológicas, mediante la prescripción de medicamentos, como no farmacológicas, fomentando su bienestar. Frecuentemente, los profesionales sanitarios experimentan disyuntivas éticas, emocionales y dificultad a la hora de tomar decisiones de gran complejidad11.
En ocasiones, garantizar la supervivencia no es posible, por lo que la atención se centrará en proporcionar unos cuidados al final de la vida adecuados con el contexto y enfocados a reducir el sufrimiento de la persona. En definitiva, se dice que los cuidados paliativos e intensivos deben coexistir en determinadas situaciones9.
Modelo asistencial basado en la familia
Barreras en la atención a la familia
En cuanto a los aspectos que dificultan la participación de los allegados, se encuentra: un diseño deficiente de la UCI, la falta de modelos a seguir basados en la atención centrada en la familia, falta de políticas y pautas que la apoyen, la tecnificación del entorno, la falta de intimidad y de espacios adecuados, el alto número de profesionales diferentes que atienden al paciente, la privación de confianza en los servicios de salud, el lenguaje tecnificado, una información escasa o una posible mala o compleja relación entre los acompañantes y el enfermo. La amalgama de estos factores supone un inconveniente para la humanización12.
Las políticas respecto a la relación entre el paciente ingresado en la UCI y sus familiares han ido cambiando a lo largo del tiempo. Actualmente, en algunos casos se aboga por un modelo más cerrado o restrictivo. Generalmente, el ingreso de un enfermo en esta unidad suele ser inesperado y tiene un gran impacto psicológico, desencadenando incertidumbre y aumentando la preocupación familiar. De este modo, es posible que los allegados también desarrollen el síndrome post-cuidados intensivos, manifestado por ansiedad o estrés postraumático13.
Beneficios de la atención familiar
En primer lugar, debe tenerse en cuenta el estado específico del paciente por parte de los profesionales de enfermería. Estos deben valorar la carga laboral o la dotación de personal, además del contexto, estructura y recursos para la organización en la UCI. Su interacción dependerá de la actitud y la percepción que el profesional de enfermería presente sobre ellos, observando su interés y disponibilidad de colaboración. Puede tratarse de una cooperación en la higiene, la movilización o la alimentación y debe estar bajo la supervisión de los profesionales. Esta no debe convertirse en una sobrecarga para las enfermeras en la práctica sanitaria14.
En caso de existir barreras culturales y lingüísticas, estas deben superarse empleando métodos de comunicación alternativos o mediante el apoyo de intérpretes. Esta relación puede resultar especialmente complicada en el caso de enfermos críticos aislados por el diagnóstico de una enfermedad infecciosa. Esto supone el uso obligatorio de Equipo de Protección Individual (EPI) y de regímenes de aislamiento obligatorio. Se ha demostrado que una mayor participación en el cuidado del enfermo repercute de manera positiva en su evolución, transmitiendo tranquilidad y apoyo, así como reduciendo el estrés, el delirium o la depresión15.
Barreras para el bienestar del paciente en la Unidad de Cuidados Intensivos: sueño, ruido, luz, temperatura y avances tecnológicos
El bienestar está estrechamente vinculado a la salud de una persona. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como "un estado de completo bienestar físico, mental y social, no solamente la ausencia de enfermedad"16. Para evitar o minimizar el sufrimiento psicológico, se pueden promover diversas formas de distracción y entretenimiento como televisión, material de lectura, música o proporcionar atención religiosa2.
Cualquier ingreso hospitalario se asocia con diversos factores estresantes tanto para el enfermo como para sus familiares, ya que se trata de un entorno desconocido. Esta experiencia se intensifica cuando la hospitalización se produce en una UCI. Entre esos factores estresantes se encuentran algunos modificables como las alteraciones del sueño, el ruido, la luz, la temperatura o la gestión de los avances tecnológicos17.
Sueño
El sueño es un estado de descanso físico y, por tanto, una necesidad fisiológica humana básica, siendo fundamental en el proceso de curación o recuperación eficaz. El conjunto de aparatos, medicamentos o el entorno desconocido de la UCI generalmente desencadena trastornos del sueño en el individuo. La falta de sueño o el mal descanso corresponde a un factor de riesgo para desarrollar resultados adversos en relación con las condiciones de salud. Los enfermos a menudo presentan dificultad para conciliar el sueño, somnolencia, vigilia patológica, delirio, deterioro de la función inmunológica, deterioro cognitivo o afectación del estado de ánimo18. Es frecuente que los pacientes críticos padezcan dolor durante su ingreso en la UCI. Cada individuo presenta una percepción determinada del dolor; de esta forma no se debe ignorar ni subestimar2. De manera usual, los enfermos pierden la noción del tiempo, ya que duermen cuando consiguen conciliar el sueño, independientemente de si se trata del día o de la noche. Se propone formular y aplicar recomendaciones higiénicas del sueño18.
Ruido
Con respecto al ruido, este corresponde a cualquier tipo de sonido que produce un efecto fisiológico o psicológico indeseado en un sujeto o grupo. Además, repercute de manera directa sobre la evolución de los enfermos. Algunas investigaciones demuestran que la UCI es una de las áreas hospitalarias más ruidosas. El ruido afecta al bienestar de los pacientes, ralentizando su recuperación, aumentando la incidencia de rehospitalizaciones, reduciendo la productividad de los sanitarios e incrementando la tasa de errores. Algunos de los principales condicionantes que causan ruido audible pueden tener su origen en el exterior (como el tráfico de vehículos) o en el interior (conversaciones, alarmas de los equipos, bombas de infusión, respiradores, aires acondicionados o timbres), siendo todos ellos evitables. Para la evaluación del ruido en la UCI, generalmente se emplean sonómetros. A menudo se utiliza la SoundEar®, que se trata de un dispositivo que alerta sobre el exceso de ruido en el área y emite una señal visual y luminosa con el fin de tomar conciencia y, por consiguiente, disminuirlo19 (Figura 2).
Según las consecuencias del ruido en el estado del paciente, se incluye el aumento de la frecuencia cardíaca y la tensión arterial o los trastornos del sueño. Resulta fundamental tomar conciencia sobre los altos niveles de ruido y sus efectos para poder actuar sobre ellos17. Se incluye la modulación de la voz en las conversaciones, la agrupación de intervenciones relacionadas con el enfermo, evitar las interrupciones del sueño, personalizar las alarmas, proporcionar tapones de oídos o reproducir música20.
Figura 2. SoundEar®. Fuente: SoundEAR II Standard, Makes Noise Visible - IC-2801.
Luz y temperatura
Atendiendo a la iluminación y la temperatura, la luz natural promueve el mantenimiento del ritmo circadiano. En la UCI se trata de proporcionar una temperatura regulada mediante el aire acondicionado y la calefacción. Se ha demostrado que el exceso de luz artificial altera el sueño nocturno. Por este motivo, se recomienda situar al paciente frente a una ventana o habilitar espacios exteriores como jardines o patios. Numerosos estudios revelan que la iluminación natural y la vista al exterior mejoran las percepciones de los enfermos en relación a la satisfacción y el estado de ánimo20.
Avances tecnológicos
El empleo de tecnología avanzada en la UCI en las últimas décadas ha demostrado una optimización de la atención clínica. La innovación incluye la utilización de la inteligencia artificial, plataformas de videoconferencia, telemedicina, realidad virtual o el aprendizaje electrónico basado en simulación. Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han posibilitado la educación en salud, la monitorización continua de las constantes vitales, produciendo un aumento de la supervivencia, mejorando la calidad de vida y la seguridad del paciente crítico21.
Privacidad y dignidad del paciente crítico
La dignidad es un derecho fundamental de todos los seres humanos. La necesidad de respeto y privacidad de las personas puede verse en ocasiones desatendida durante su estancia en la UCI. Los pacientes en estado de intubación son completamente dependientes de la atención médica; por tanto, experimentan una inestabilidad emocional debido a la pérdida de la dignidad.
Se proponen una serie de medidas con el fin de ofrecer una atención humanizada manteniendo la privacidad del paciente, adecuando la infraestructura de la UCI mediante la instalación de biombos o cortinas, la disposición de boxes individuales, la creación de áreas específicas para las visitas, la personalización al hacer referencia a una persona y el fomento de la distracción del paciente mediante el uso de espacios recreativos habilitados para el mismo.
Cabe resaltar la relevancia de la confidencialidad en el ámbito sanitario. En ocasiones, los acontecimientos por los que los pacientes ingresan en la UCI son difundidos por los medios de comunicación (por ejemplo, accidentes o catástrofes), generando un gran impacto en el interés público22.
Restricciones físicas en la Unidad de Cuidados Intensivos
La restricción física es cualquier método manual o equipo adyacente al cuerpo del enfermo con la finalidad de restringir o reducir de manera temporal la capacidad para moverse libremente. La contención corresponde a una de las estrategias más frecuentes en situaciones de riesgo con respecto a la seguridad del paciente. A menudo, se utilizan en condiciones como gran carga de trabajo o situaciones de emergencia.
Entre los efectos adversos más frecuentes destacan daños físicos como el aumento de la presión arterial, frecuencia cardíaca y temperatura corporal, dolor, deterioro de la integridad cutánea, edemas, fracturas, incontinencia urinaria y/o fecal. Cabe citar trastornos psicológicos como riesgo de delirio, agitación psicomotriz, depresión, miedo, reducción de la autonomía personal, un aumento de la duración de la estancia en la UCI o incluso de la tasa de mortalidad.
Resulta esencial evaluar de forma periódica, mediante la vigilancia y monitorización de las constantes vitales, la respuesta del enfermo al uso de la restricción. Las enfermeras requieren órdenes médicas para aplicar y liberar las sujeciones mecánicas. Se recomiendan dispositivos y suministros homologados para restringir físicamente a los pacientes. Algunas estrategias alternativas podrían ser la compañía, la manipulación del entorno, el entretenimiento y la administración de fármacos con efecto analgésico o sedante23.
Experiencia en la Unidad de Cuidados Intensivos
La experiencia en la UCI se encuentra estrechamente relacionada con numerosas circunstancias físicas, emocionales, relacionales y ambientales. Todas ellas pueden afectar de diferente manera a la percepción del paciente, la familia y el personal de enfermería. De esta forma, a medida que aumentan los factores estresantes, también lo hacen las experiencias negativas y la insatisfacción con respecto a la atención. Para poder brindar un cuidado de calidad, resulta fundamental conocer la perspectiva de los agentes implicados. La esperanza dentro del proceso asistencial es un sentimiento compartido por parte del paciente, los allegados y el personal sanitario. A su vez, es importante para la mejora de la calidad de vida, dado que permite adaptarse a circunstancias difíciles con el fin de lograr los objetivos deseados24.
Experiencia del paciente crítico
Los pacientes describen como principales barreras físicas para el bienestar el dolor, la privación de sueño y el malestar físico o funcional. Asimismo, especificaron como inconvenientes en el plano emocional la depresión, los delirios, la soledad, el miedo y la imposibilidad o dificultad para comunicarse. Por lo general, los individuos con restricciones de movilidad reportan experimentar dificultades físicas y psicológicas desagradables. Otros pacientes manifestaron frustración al no ser comprendidos durante la intubación orotraqueal25.
Experiencia de la familia
La familia desempeña una labor fundamental en el proceso asistencial del paciente. El apoyo, el acompañamiento y la comprensión por parte de los allegados aumentan la confianza y la esperanza de la familia. La posibilidad de participación, siempre aconsejada por los profesionales de enfermería, refuerza los vínculos tanto con el paciente como con las enfermeras. Recibir una información veraz y empática en cuanto al pronóstico y estado del enfermo promueve una confianza terapéutica y la posibilidad de sentirse escuchados y comprendidos26.
Experiencia de los profesionales de enfermería
La experiencia de las enfermeras se asocia tanto a un estado crítico impredecible, problemático y en ocasiones prolongado, como a una posible carga laboral. Ante esto, los profesionales a menudo experimentan inseguridad y preocupación debido a la incertidumbre sobre el pronóstico del paciente. Cabe mencionar el posible desarrollo del “síndrome de burnout” o del “desgaste profesional”.
Este se describe como un trastorno de origen psicosocial caracterizado por agotamiento emocional, despersonalización y sentimientos de baja autoestima. De esta forma, influye en la calidad de los cuidados, en el aumento de la probabilidad de cometer errores y en el deterioro de las relaciones interprofesionales. Por tanto, se reconoce la importancia de cuidar a los cuidadores27.
Respecto al uso de restricciones físicas, el personal sanitario prioriza la seguridad del paciente frente a su comodidad, atendiendo al contexto. Para hacer frente a estos aspectos, resulta necesario tener presente el Código Internacional de Ética de Enfermeros, que garantice el respeto de los derechos humanos. Comprender el curso de una enfermedad permite identificar complicaciones con la finalidad de prevenirlas, priorizando las intervenciones enfermeras y así mejorar la práctica a través de la educación. Cabe destacar que los sanitarios también experimentan un sentimiento de satisfacción personal y profesional en relación a una evolución positiva en el enfermo crítico28.
Diario en la Unidad de Cuidados Intensivos
Por otro lado, gran parte de los pacientes ingresados en la UCI presentan dificultades para recordar su estancia en dicho servicio. Ante esta razón, en algunas organizaciones las enfermeras redactan diarios individualizados de las personas durante su ingreso. Este se entrega a los pacientes tras el alta hospitalaria para su reflexión sobre lo vivido. El objeto principal es ayudar a las personas a recuperarse y comprender mejor su enfermedad crítica. Estos pacientes lo han descrito como una experiencia satisfactoria y mayoritariamente recomiendan el mantenimiento de esta intervención. Su uso reduce el riesgo de desarrollar ansiedad, depresión o el síndrome post-cuidados intensivos y mejora el bienestar psicológico y la calidad de vida. No obstante, en ocasiones los enfermos no quieren recordar el periodo traumático, ya que esto incrementaría su preocupación29.
Discusión
Actualmente, la sociedad se caracteriza por la inmediatez, el progreso y el desarrollo tecnológico, lo que provoca que, a menudo, los aspectos humanos queden relegados a un segundo plano. Esta situación invita al análisis y la reflexión de los valores que definen nuestras relaciones personales.
La práctica sanitaria ofrece un servicio a la población basado en una atención asistencial de calidad. Las mejoras científico-técnicas en este ámbito de estudio son fundamentales para contribuir al adecuado estado de salud de los pacientes.
Conclusiones
Este TFG ha tenido como cometido realizar una revisión bibliográfica en relación a la humanización en la UCI. A lo largo del estudio se describe de manera detallada la práctica enfermera actual en esta unidad y su impacto en el paciente crítico. De este modo, se aboga por un cuidado más humano basado en la identificación de barreras, el análisis de las experiencias de los agentes involucrados en la atención y la promoción de respuestas ante las necesidades individuales de acuerdo con un modelo centrado tanto en la persona como en su familia.
Las investigaciones realizadas durante las últimas décadas en relación a esta cuestión se encuentran encaminadas hacia la mejora y la consolidación de un servicio riguroso e individualizado. La elaboración de nuevos estudios es clave para continuar perfeccionando la labor de las enfermeras en las generaciones futuras, sin perder los aspectos humanos que nos caracterizan como especie. Por todo ello, “humanizar es mirar al paciente a los ojos, incluso cuando están cerrados”.
Financiación
No se recibió financiación para la investigación, autoría y/o publicación de este artículo.
Contribución de autoría
Alba Ruiz Gómez: Conceptualización; Análisis formal; Investigación; Redacción - borrador original; Redacción - revisión y edición.
Conflictos de interés
La autora declara que no hay ningún conflicto de interés comercial o financiero para esta investigación.
Uso de herramientas de inteligencia artificial
La autora declara que no se ha utilizado ninguna herramienta de inteligencia artificial (como ChatGPT, Copilot, Gemini, u otras) en la redacción, análisis o revisión de este artículo.
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